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sábado, 23 de abril de 2011

Adobe for Women

domingo, 13 de febrero de 2011

Profesores hoy.


Haciendo lo mismo no tendremos resultados diferentes. Si hacemos lo mismo que hacíamos hace quince o treinta años, no podremos esperar resultados mejores el día de mañana. ¿Qué de que estoy hablando? De la manera como preparamos a los que serán los profesionistas y gestores del mundo de mañana.

La educación formal que se ha impartido ahora y siempre adquiere sentido si ubicamos sus resultados en el mañana, y éste cada vez llega más pronto. Probablemente, hace unos años, el sistema educativo tenía todo el tiempo del mundo para planear nuevos modelos educativos y experimenta con ellos.

Nunca imaginamos que las lluvias ácidas que se dieron en el norte de Estados Unidos a mediados de los años cincuenta, serían el preámbulo de una catástrofe mundial que ha venido gestándose en los últimos cien años a partir de una cada vez más compleja acumulación de residuos industriales y domésticos en toda la capa de vida de la tierra. Hoy todos los esfuerzos que se hacen parecen infructuosos y más cuando es evidente que el grueso de la población mundial, no hemos tomado conciencia de ello y con esto, por supuesto, quienes toman las decisiones al respecto sólo asumen lo mínimo necesario.

En el ámbito de la educación pasa algo similar. Mientras más conocimientos tenemos, mas retrocedemos. Tony Wagner, el experto en educación de Harvard y autor de "The Global Achievement Gap", explica de esta manera. “Hay tres habilidades básicas que los estudiantes necesitan si quieren prosperar en una economía del conocimiento: la capacidad de hacer el pensamiento crítico y resolución de problemas, la capacidad de comunicarse de manera efectiva, y la capacidad de colaborar.”

Países como Finlandia y Dinamarca, líderes en educación, han desarrollado estrategias educativas que inician con el correcto reclutamiento de profesores para su sistema educativo: profesionales especialistas en su materia, la mayoría de ellos estrechamente vinculados a los sectores productivos, que son a la vez que profesores, profesionistas que ejercen su disciplina, de tal manera que lo que enseñan queda fuertemente vinculado a las problemáticas contemporáneas y futuras.

El profesor debe ser alguien que cambie la vida del estudiante. Si el conocimiento es capaz de transformar las vidas de las personas, ¿porque entonces no estamos viendo cambios positivos en nuestra sociedad? Evidentemente “el sistema”, que somos todos los intervenimos de una manera u otra en los procesos de aprendizaje de los jóvenes, no está haciendo lo correcto. En Corea del Sur comúnmente se refieren a los profesores como los “constructores de la nación”.

Hay muchas cosas que estamos esperando de la generaciones del futuro, pero ellos no lo podrán hacer solos. Se necesitan mejores padres y mejores profesores, ya que los primeros veinte años de vida de cualquier persona, serán los definitivos en la gran mayoría de ellos. Queremos que lean pero no lo hacemos, queremos que aprendan pero no lo hacemos, queremos que escuchen pero no lo hacemos, queremos que sean mejores, pero ni siquiera lo intentamos nosotros.

El pensamiento crítico y actitud propositiva ante los problemas del entorno, la capacidad de comunicación y la capacidad de colaboración que menciona Wagner son, casualmente, las competencias básicas que las economías emergentes están empuñando como armas para el desarrollo actual y futuro de sus sociedades, y la evaluación más precisa de los resultados se mide en la elevación de la calidad de todos y cada uno de los segmentos de la población de sus naciones y no lo que los organismos “para la evaluación de la educación” miden, ya que, a final de cuentas, son financiadas por los mismos que son evaluados; es decir, al evaluador le paga el evaluado y como dicen en mi tierra, "el que paga manda". Dificilmente el resultado de la evaluación reflejará la realidad cuya medición exacta nos podría ayudar a entenderla y mejorarla.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Alza tu voz (parte II)



En el quehacer diario, nadie escapa de tener responsabilidades para con otros. Como hijos, como padres, como estudiantes, como profesores, como subordinados, como jefes. Y así. De la misma manera como se tienen obligaciones, se tienen derechos. Para algunos especialistas, como Richard Wright lo asevera en su libro NONZERO: The Logic of Human Future, lo más importante del descubrimiento de las cadenas geneticas dentro del genoma humano, no radica precisamente en la composición física o química, sino en la posibilidad de los genes de colaborar entre ellos. Es decir, el gran secreto de la vida no está en el ADN, sino en la manera como los genes "entienden" que para ganar, el resto de los genes deben ganar también. De igual manera, el habla, la expresión del ser humano, es el vehículo ideal para comunicarse y poder desarrollar las tareas necesarias para que la humanidad avance, se desarrolle. Algunos futuristas como Ray Kurzweill, afirman que para el 202o, la ciencia médica, a partir de los descubrimientos relacionados con el Genoma Humano, podrá resolver mas del 50% de las enfermedades que ahora solo están en el ámbito de la prevención y la esperanza de vida crecerá a 150 años, y que para el año 2050 se podrán evitar el 99% de la enfermedades de origen natural, para extender esa expectativa de vida a 1,000 años. Fantástico, ¿no?. Pero no nos asustemos, no nos quedaremos ni para muestra, ya que el ser humano tiene una gran capacidad de autodestruccion, desarrollando formas muy específicas,y que prácticamos cotidianamente.

¿De que manera se puede evitar la autodestrucción? Ni idea. Lo que sí sé es que ahora mismo, en nuestros ámbitos de vida no somos capaces siquiera de resolver los problemas de convivencia mas elementales. (continuará)

viernes, 3 de diciembre de 2010

Alza tu voz


El Articulo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."

Es muy penoso que en los albores aún del S.XXI, en sociedades en vías de desarrollo, con la pesada carga de mejorar las condiciones de vida de la sociedad, buscando implementar medios mas adecuados para que podamos ser mejor civilización y lograr que un número y proporción mayor de ciudadadanos se formen para ello, uno de los componentes básicos e indispensables de la convivencia humana, la comunicación, aún no salga del simple intercambio de palabras que solamente sirven para resolver las mas elementales necesidades humanas. Parece que la gente sencilla tiene derecho a expresar sólo lo que le lleve a la adquisición de bienes y servicios para su diario andar. Pero no puede decir más, ya que en plena era del conocimiento las decisiones recaen exclusivamente en pequeños grupos elegidos, en la mayoría de los casos, en aparentes democracias.

"Es de gran importancia que al común de la gente le sea dada la oportunidad de experimentar consciente e inteligentemente los esfuerzos y resultados de la investigación científica. No es suficiente que cada resultado sea obtenido y aplicado por especialistas en el tema. Restringir el núcleo del conocimiento a un pequeño grupo apaga el espíritu filosófico de un pueblo y conduce a la pobreza espiritual".. decía Albert Einstein, y esto aplica a las ciencias sociales, económicas y políticas, por supuesto.

El derecho a expresarse y ser escuchado, el derecho a opinar sobre lo que ha de influir en mi propio futuro se ve como una premisa lejana.

¿Que es lo que deberemos hacer para romper con esta inercia?. Supongo yo que el origen se todo esto se remonta seguramente a las condiciones de vida que prevalecían antes de nuestras luchas intestinas de Independencia y Revolución que finalmente sólo cambiaron la forma, pero no el fondo de ésta manera de relacion politica y social. Discrepo totalmente con quien piensa en luchas armadas o violentas. "Por norma general, se considera violenta a toda actitud irrazonable, que niega el diálogo y se obstina en actuar a pesar de cualquier otra opinión razonable. Suele ser una actitud dominantemente egoísta, individual o de grupo, sin ejercicio alguno de empatía. Todo lo que viola lo razonable, es suceptible de ser catalogado como violento, al imponer su posicion por la fuerza." dicen mas o menos algunos diccionarios al respecto. Por supuesto que no sólo nos referimos a la violencia física, sino a la que se ejerce desde el poder, inclusive.

En un estado de Derecho, el comportamiento social se rige por las Leyes y Normas establecidas y que vigilan la sana convivencia de los seres humanos. Y precisamente, dentro de los marcos de respeto y velando por el interés común antes que por los intereses personales, es que deberíamos de expresar, de manera ordenada todo aquello que vemos que afecta nuestras vidas: en el orden social, en el orden politico, en nuestro trabajo, en nuestros estudios, en nuestra casa.

Definir claramente el ambito de nuestras reflexiones y enfocar nuestro comunicacion, emisor-medio-receptor, de manera clara y asegurandonos de que seremos escuchados y tendremos respuestas en los niveles de orden de gobierno correspondiente.

Nuestra constitución política dice:

Artículo 8o. Los funcionarios y empleados públicos respetarán el ejercicio del derecho de petición, siempre que ésta se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa; pero en materia política sólo podrán hacer uso de ese derecho los ciudadanos de la República. A toda petición deberá recaer un acuerdo escrito de la autoridad a quien se haya dirigido, la cual tiene obligación de hacerlo conocer en breve término al peticionario.

Todas las personas que tienen cualquier funcion pública tienen la obligacion (y el derecho, además) de saber nuestras inquietudes, ideas, opiniones, reflexiones y cuestionamientos respecto a los temas que les correspondan y dar respuesta.

Por ello y mucho más, creo que tenemos que buscar la manera de ser escuchados, tenemos que alzar la voz.

(continuará)





domingo, 21 de noviembre de 2010

Somos nuestros sueños.


Con frecuencia es sumamente difícil asumir la realidad como tal y más difícil si esta realidad choca y derriba nuestros proyectos. La mayoría de mis proyectos surgen de los sueños, surgen de ese mezclar pedazos de memoria y rastros de imaginación. La realidad la tengo en el diario y hacemos lo mejor, los sueños nos permiten creer que hay posibilidades de un mundo mejor. Y a un mundo mejor le llamo a todos los lugares y actividades y relaciones interpersonales que se dan en la realidad cotidiana.

Hace unos años soñamos con hacer de la Facultad de Arquitectura la mejor del mundo. Para ello era indispensable transformar lo diario. Era evidente que el ambiente de trabajo ya no era el idóneo para ello. Pero confiábamos en que existían grandes posibilidades de mejorar si todos encontraran un mejor espacio, un mejor ambiente, una más prometedora manera de actuar e interactuar en la actividad que nos ha dado el quehacer de nuestras vidas.

El Diseño (así, con mayúsculas) es una actividad extraordinaria que debería de explorarse y explotarse al máximo por muchas razones. Es, hoy en día, la actividad de planeación que puede dar más certeza al logro de objetivos dentro del ámbito productivo, de tal suerte que sea posible mejorar la calidad de vida de los seres humanos eficientemente. El Diseño, con su adecuada definición metodológica puede alcanzar los objetivos de realización de todo aquello que el hombre requiere para vida. El Diseño de los objetos, el Diseño Industrial, provee a quienes tienen esa vocación, de las herramientas de conocimiento y recursos prácticos para desarrollar todos los objetos que el hombre requiere. El Diseño de los espacios, la Arquitectura, tiene en si los medios para lograr que el ser humano tenga el lugar para ser, y para hacer de manera plena, de acuerdo a su cultura, de acuerdo a los tiempos, de acuerdo a las condiciones ambientales, de acuerdo a la gestión de recursos naturales y su conservación. Y finalmente, el Diseño de la comunicación, recurso indispensable para la mejor convivencia, para poder establecer una mejor relación entre personas y entre instituciones y organismos. El poder comunicar ampliamente, de manera precisa los mensajes que de manera individual o colectiva se han de enviar, de poder recibir y procesar la información y el poder desarrollarse como mejores sociedades es vital.

Todo esto converge en formas similares de desarrollo de competencias para poder ser Diseñador. Todos ellos, Diseñadores Industriales, Diseñadores Gráficos y Arquitectos, tienen como actividad una definición de origen que se da en la manera como leen la realidad, detectan y estudian necesidades a satisfacer, determinan los medio para lograr esos satisfactores y realizan, por medio de metodologías específicas, los procesos para probar hipótesis que den el resultado esperado. De ser así, se desarrolla un proyecto específico, puntual, que nos lleva a la producción del bien deseado, esperando tener los mínimos o nulos porcentajes de error. Pero no siempre, quien se prepara para ser Diseñador, en cualquiera de sus variantes, reconoce con facilidad su vocación específica y su capacidad y talento para dar respuesta a ese llamado.

Un camino común al inicio de la formación como Diseñador, ofrece la posibilidad de encontrar, en un período relativamente corto pero suficiente, la identificación con los rasgos de personalidad que lleven al estudiante a formarse en la carrera que más corresponde a sus intereses y sus sueños. Y después, después a soñar con ser, al transitar por los estudios de la carrera escogida.

Y esperábamos, quienes soñamos con ese proyecto, que nacieran los deseos en otros compañeros docentes y administradores, la inquietud por integrarse a un proyecto que renovara sus intereses de realización, de identificación con sus sueños. Pero la realidad fue otra. Cuando las personas solo están pensando en su interés personal, ingresos económicos, status, conveniencias; poco tiempo tienen para compartir ideas y unirse a proyectos de otros, participar en ellos, intervenir positivamente.

Hoy, es triste reconocerlo, nuestra actividad académica es empañada por el hastío de profesores que no ven más allá de su salario catorcenal, de sus oportunidades de mejorar su ingreso, y de obtener un status de distinción (de papel) en la comunidad académica. Y los principales beneficiarios de nuestra responsabilidad, los estudiantes, seguirán siendo contagiados de este profundo desánimo.

Como diseñador veo claro que el resultado que obtendremos socialmente es raquítico. Diseñadores Gráficos, Industriales y Arquitectos que, si no es por su propio empeño, difícilmente darán un servicio de excelencia a la sociedad y a sí mismos. Y esos no eran nuestros sueños.

sábado, 9 de octubre de 2010

Problema de Sistema

Con cierta frecuencia escuchamos o nosotros mismos expresamos que muchas cosas que suceden a nuestro alrededor son problemas ocasionados por que "el sistema" ya no funciona, o que son “problemas del sistema”. En incontables ocasiones percibo que se habla del sistema sin reparar claramente a que nos referimos; o de que sistema estamos hablando: ¿del sistema económico?, ¿del sistema político? ¿O de que se trata?

De entrada, es probable que la expresión sea ya repetida sin reparar en el sentido de la misma, y si así lo fuera, no hay una definición concreta de que parte de que sistema es el que no está operando.

Nos queda claro que entendemos por sistema al conjunto de partes o elementos debidamente organizados que se interrelacionan entre sí para lograr objetivos comunes. Un sistema puede ser a su vez conformado por uno o más subsistemas y estos a su vez de la misma manera, de tal suerte que podremos encontrarnos con sistemas sumamente complejos y otros que pueden ser muy sencillos.

En uno de mis cursos en la Facultad de Arquitectura y Diseño de la UABC, para explicar que es sistema, hago referencia al sistema de transporte personal que es una bicicleta, cuyo objetivo es mover de un lugar a otro a un individuo por medio de una serie de subsistemas tales como el de tracción que está compuesto por pedales, estrellas, cadena y a su vez requiere de un sistema de rodamiento que lo compone el rin, con su eje y masa, así como rayos y la necesaria llanta. Además, requiere de un sistema de amortiguamiento y en suma por lo menos se compone de ocho sistemas.

¿Qué sucede cuando alguno de los sistemas falla? Simple: los objetivos no podrán ser alcanzados ya sea parcial o totalmente. Absurdo sería querer transportarse en una bicicleta cuya cadena se haya roto o que las llantas estén ponchadas. El simple hecho de que alguna tuerca, digamos que la que sujeta el asiento, estuviera floja, podrá ser causa de un mal mayor, como perder el equilibrio y caer y sufrir de consecuencias mayores y ajenas al objetivo para que este sistema ha sido diseñado.

¿Qué sucede si decimos que nuestro sistema político está mal? ¿De que parte del sistema estamos hablando? ¿De la forma como son elegidos los representantes populares? ¿De la falta de cumplimiento de las funciones para las que han sido nombrados?

De igual manera hablamos de nuestro sistema educativo. ¿Qué es lo que está mal? Seguro es que hay un sinnúmero de especialistas y eruditos en el tema que lo han estudiado a detalle en innumerables ocasiones.

Tendríamos que partir de definir qué es eso de la educación, probablemente como sistema por medio del cual se desarrollan los procesos de transmisión de conocimientos, costumbres, valores y conductas. Se transmiten ideas, formas de realizar tareas específicas o maneras de socializar. La educación tiene muy diversos ámbitos de desarrollo: el hogar, la familia, el barrio, la región. De la misma manera tiene esquemas de organización muy diversa, desde la natural o informal, que se da en los ambientes de desarrollo de la vida fuera de los ambientes formales, tales como las escuelas, institutos o universidades y la no formal, como son los cursos sueltos, academias, etcétera.

Una política educativa es la herramienta formalmente organizada por el estado para cubrir la necesidad de educación en una comunidad o en una nación. Esta política deberá de estar correctamente orientada para lograr objetivos específicos que son los que fortalecen el desarrollo futuro de las sociedades. Además, deberá de ser debidamente consensuada, de tal suerte que los ciudadanos estén activamente dispuestos a recibir esa educación (formación) en lo personal o en sus hijos.

El tema es sumamente complejo, más en lo personal creo que corresponde aquí aplicar el menos común de los sentidos, que es el sentido común para intentar siquiera ubicarnos en esto que al principio he enunciado: ¿el sistema educativo no sirve? ¿O solo tiene fallas en algunos de sus componentes?

A saber, una buena cantidad de componentes está a nuestro alcance conocer y deducir si es parte del problema. ¿El plan de estudios está mal realizado? ¿El plan de estudios está bien realizado, pero no es seguido de manera correcta? ¿La administración general de la educación está mal desarrollada?

Probablemente requerimos de sentarnos a analizar de manera detallada la problemática y deducir cuales son los componentes que, a nuestro juicio, están operando mal. Compartir con otros nuestra perspectiva para tratar de definir un análisis común, buscando coincidencias y poder a su vez, transmitir a las autoridades responsables, las ideas generales de las fallas que se vienen detectando. De la misma manera, subrayar los aciertos para rescatarlos y potenciarlos.

La crítica aislada es sumamente útil para la definición personal de lo que individualmente se está percibiendo. Más los problemas no podrán ser resueltos si no logramos encontrar el justo medio de ese análisis por medio un discurso dialógico que nos permite delinear de manera clara y objetiva los problemas y poder transmitir de la misma manera lo observado a quien tenga la responsabilidad de corregir cada situación.

Hay recursos no renovables como el tiempo que cada persona tiene para su formación. Lo que no haga hoy de manera provechosa y efectiva, jamás podrá ser recuperado. Se dice y se proclama por todas partes que la educación es la mejor inversión que pueden hacer los individuos y las naciones, que es la garantía de un mejor futuro, social y personal y por desgracia, vemos al final del día que muchos de los recursos empleados en ello, son dilapidados, desperdiciados, derrochados de manera impune. Y quien resultara perjudicado es quien se considera el beneficiario de una buena educación, los individuos en particular y la sociedad en general. Tú y nosotros habremos perdido si no hacemos algo.